Por Staff H-E-B Babies

Muchas mujeres tienen problemas para dormir en algún momento durante su embarazo. Hoy te contamos las razones detrás del insomnio en el embarazo, así como recomendaciones para mitigarlo. ¡Lee más!

Durante el embarazo el cuerpo sufre muchos cambios, lo que lleva a que muchas veces se presenten alteraciones del sueño, llevándote a dormir mucho o a no dormir lo suficiente.

El insomnio, un trastorno del sueño común que dificulta concilies el sueño o te mantengas dormida, puede presentarse en cualquier momento durante el embarazo. Esto puede facilitarse si además te despiertas varias veces para ir al baño, sufres de estreñimiento, náuseas o acidez, tienes dolor de espalda o calambres, estás estresada, o si tu bebé ya es tan grande y se mueve tanto que hace que dormir sea toda una odisea. Y aunque padecer insomnio te puede dejar exhausta, afortunadamente no afecta el desarrollo de tu bebé.

¿Qué puedes hacer para dormir mejor durante el embarazo? Puedes empezar por crear para ti misma una rutina nocturna antes de ir a la cama. Empieza por realizar alguna actividad relajante en la noche, evitando ver pantallas una hora antes de dormir. En lugar de la televisión o el celular puedes leer un libro o tomar un baño tibio, no caliente, así como yendo a la cama a la misma hora todos los días.

Otra recomendación que te puede ayudar a dormir mejor es cuidar tu alimentación. Busca que ésta sea variada y balanceada, y no comer de más, o abusar de las comidas grasosas o picantes. Trata de comer más seguido pero en menor cantidad, pues cuando comes mucho de una sentada hacer la digestión le costará más a tu cuerpo. A la hora de la cena puedes optar por algo ligero pero tampoco te quedes con hambre. Trata de ingerir tu última comida un poco más temprano y evita alimentos que puedan provocar acidez. El tomar mucho agua durante el día también es clave para mantenernos hidratadas, pero intenta no tomar demasiada si falta poco para irte a dormir.

Hacer ejercicio durante el día puede ayudarte a descansar mejor en la noche. Es importante que la actividad física que realices no sea exagerada o implique grandes esfuerzos para ti. Puedes ir a dar un paseo después de cenar, así bajas la comida, mejorando la digestión, y luego puedes darte un baño y prepararte para dormir con mayor tranquilidad.

Otra forma de ayudarte a dormir bien es descansar en un lugar cómodo que te transmita paz. Puedes dormir de lado izquierdo para evitar que el útero presione el hígado, usando una almohada especial para darle soporte a tu pancita para que estés más a gusto. Usa una piyama cómoda y suave en la que te sientas confortable. Mantén tu recámara oscura y en silencio, y a una temperatura adecuada, ni muy fría ni muy caliente.

Si te llegas a despertar en la noche y no puedes recuperar las ganas de dormir primero que nada trata de tranquilizarte y no agobiarte. Intenta distraerte de algún modo hasta que te de sueño; puedes leer un libro o concentrarte en las manecillas del reloj. Practica técnicas de relajación o meditación, lo que te será útil también para el momento del parto. En caso de que batalles mucho para dormir y esto esté afectando gravemente tu día a día, consulta con tu médico pero nunca te auto mediques.

Recuerda que el insomnio en el embarazo se trata de algo pasajero, así que, ¡ánimo! Descansa lo mejor que puedas porque lo mejor está por venir.