Descubre cómo esta planta medicinal y aromática puede hacer maravillas por ti durante los meses de espera de tu bebé, y aún durante el parto. ¡Lee más!

La naturaleza nos da muchísimos regalos y hoy te queremos contar sobre uno que cae como anillo al dedo durante el embarazo. Se trata de la lavanda, hermosa planta con delicadas flores moradas que además de ser excepcionalmente fragante es también medicinal y tiene propiedades calmantes. Adriana González Garza, especialista y asesora de NANTI Prenatal, nos comparte más sobre cómo aprovechar las bondades de la lavanda cuando estamos esperando bebé.

La lavanda es una de las esencias más nobles que existen, con un aroma sutil y agradable que la hacen la favorita de muchos desde la antigüedad. Es relajante, desinflamante, purificante y también mejora la circulación. Se puede utilizar de forma inhalada y tópica; en el embarazo no se recomienda ingerirla.

Gracias a su aroma, la lavanda ayuda a quitar estrés y ansiedad en el embarazo. Así, podemos utilizar de 4 a 6 gotitas de esencia pura de lavanda en un difusor durante el día, mientras realizamos nuestras actividades en la casa o la oficina. En las noches para conciliar más rápido el sueño y descansar mejor podemos aplicar en la nuca y plantas de los pies dos gotas de esencia de lavanda diluidas con aceite de coco fraccionado. Esto aliviará la tensión que puedas estar sintiendo.

También puedes preparar un atomizador de 20 ml con 40 gotas de esencia de lavanda, rellenando el resto con agua destilada, rociando con esta mezcla tu almohada antes de dormir, la ropa en tu clóset, tu auto o tu alrededor, rodeándote de una fragancia deliciosa y tranquilizante que te ayudará a estar mucho más en calma.

Otras mezclas que puedes hacer con la lavanda es con vetiver para ayudarte a la hora de dormir, así como darte energía por la mañana; con hierba limón o citronela y aceite de coco fraccionado para desinflamar las piernas, o en cortaduras y piquetes; y con menta para sentirte relajada pero despierta.

Durante el trabajo de parto la lavanda también puede ser tu mejor amiga. Utilízala diluida con aceite de coco fraccionado y aplícala en las ingles para ayudarte a relajar los músculos de las piernas y el piso pélvico. Verás que la dilatación avanzará con mayor rapidez.

Algo muy importante antes de usar cualquier esencia es que revises sus ingredientes, cerciorándote de que se trate de productos puros y de grado terapéutico, para que puedas usarlas sobre la piel o inhaladas. Cuida que no tengan colorantes ni ingredientes sintéticos, y que vengan de su lugar de origen o hábitat natural, no de sembradíos.

Recuerda que tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo, y cuando aplicas algo sobre ella la sustancia penetra, igual que cuando inhalas estás recibiendo el producto de forma interna, por eso es vital revisar que la esencia que uses sea de alta calidad, pura y certificada.

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