La episiotomía es un procedimiento que inquieta a muchas mujeres acercándose el parto. Hoy te contamos de qué se trata, sobre sus cuidados, y si lo deseas, cómo evitarla.

Si estás esperando a tu bebé seguramente ya has escuchado mencionar la palabra episiotomía, y si sabes de qué se trata, es posible que le tengas un poco de temor. Adriana González, especialista y asesora de NANTI Prenatal, nos cuenta más sobre esta popular técnica que se realiza durante el parto, así como de qué forma puedes tratar de evadirla y cómo cuidar la sutura si tu ginecólogo la practicó al nacer tu bebé.

La episiotomía es el nombre que se le da a la incisión quirúrgica que se realiza en el periné para agrandar la apertura vaginal al momento del nacimiento del bebé para evitar desgarros. Hoy en día, esta práctica se lleva a cabo por muchos ginecólogos de manera casi rutinaria.

Aunque el periné no es una zona que como mujeres tengamos en mente regularmente, durante el parto su papel es fundamental.

Un periné rígido o contraído puede en gran forma dificultar la bajada de la cabeza de tu pequeño y su paso por tu pelvis, haciendo necesaria la episiotomía o provocando desgarros en esta zona, pudiendo provocar dolor y molestias después.

A través de los años, la episiotomía se practica para reducir el riesgo de desgarros perinatales que puedan provocar disfunción del suelo pélvico, incontinencia urinaria y/o fecal, además de facilitar el nacimiento de tu bebé, haciendo más corto y fácil el proceso. Pero la realidad es que la evidencia científica que avala estos beneficios es muy escasa; de hecho, la Organización Mundial de la Salud señala que la episiotomía como técnica preventiva para evitar desgarros está contraindicada.

Por otro lado también hay quienes se oponen a la episiotomía, considerándola como una práctica antinatural e innecesaria en gran parte de los casos, causando lesiones y secuelas mayores de las que trata de prevenir, aumentando la hemorragia, el dolor postparto y complicando las relaciones sexuales posteriores. Además, los desgarros naturales cicatrizan mejor que un corte quirúrgico que no solo afecta la piel, sino también los músculos.

¿Cómo puedes evitar la episiotomía en tu parto?

De ser posible, dale tiempo al periodo expulsivo en el nacimiento de tu bebé, colocando compresas calientes, cuidando que tu posición sea vertical y protegiendo el periné y suelo pélvico. Algunos expertos recomienda evitar pujar durante el periodo expulsivo, sustituyéndolo mejor por exhalaciones.
Las últimas seis semanas antes del parto puedes realizarte masajes perinatales con aceites. Además, los ejercicios de Kegel* también pueden ayudar a mejorar la movilidad y flexibilidad de la zona.

Recuerda que tu cuerpo está diseñado para dar a luz, estirándose y dando salida a tu bebé. Sin embargo, desde niñas nos hemos acostumbrado a tener el periné rígido y contraído, pues muchas veces nos aguantamos para ir al baño. Eso en el momento del parto hace que aumente el dolor y las posibilidades de desgarre.

Es importante poder vencer el miedo de imaginar que tu periné no pueda abrirse lo suficiente, permitiendo mejor que lo haga lentamente, utilizando fomentos calientes con manzanilla o lavanda en el momento del parto y cambiando de posiciones hasta que estés cómoda.

Si te fue imposible evitar la episiotomía debes saber que la cicatrización será un tanto complicada, pues el lugar donde se realizó la incisión es una zona naturalmente húmeda, y por estar tan cerca del recto podría infectarse con facilidad, o hacer que se retrase el proceso de cicatrización por las constantes visitas al baño. Puede presentarse dolor al sentarte o hacer esfuerzos, incontinencia urinal y rectal, así como dolor en las relaciones sexuales.

¿Qué puedes hacer para sentirte mejor y sanar más rápido?

Para el dolor puedes usar compresas de agua fría en la zona, usa ropa interior de algodón y cuida de mantener limpia la zona constantemente. Intenta mantenerte seca la mayor parte del tiempo. Cambia las compresas frecuentemente y añade a tu dieta alimentos ricos en fibra que faciliten el movimiento intestinal.

Ahora que ya conoces las recomendaciones más importantes sobre la episiotomía, cuéntanos tu opinión y si te gustó este artículo, ¡compártelo! Sigue leyendo todo lo que hemos preparado para ti en H-E-B Babies.

*Ejercicio de Kegel: Relajación y contracción contínua de los músculos vaginales.