Por Staff H-E-B Babies

Puede ser muy divertido pasar los días de sol al aire libre, siempre y cuando cuidemos que nuestro pequeño no se deshidrate. ¡Aquí te decimos qué hacer para evitarlo!

Llegan los ansiados días calurosos y con ellos los planes para salir a disfrutar de actividades al aire libre en familia. Todo esto está muy bien siempre y cuando cuidemos, sobretodo a los más pequeños, de la deshidratación, que es básicamente cuando tu bebé no tiene el líquido suficiente que necesita su cuerpo para su buen funcionamiento. 

Al ser tan pequeños, los bebés y niños son más propensos a deshidratarse que los adultos, así como su cuadro puede avanzar de forma muy rápida y peligrosa, así que hay que estar bien atentas.

¿Qué puede ocasionar que tu bebé se deshidrate? El que no tome suficientes líquidos o que los esté perdiendo de forma veloz a través del sudor, vómitos, diarrea o fiebre es lo que causa que pueda deshidratarse.

¿Cómo saber si tu pequeño está deshidratado? Por una serie de síntomas que debes identificar: si pasa más de seis horas sin hacer pipí o si su orina es oscura y de olor fuerte, si lo sientes adormilado y débil, si tiene la boca seca, si llora pero no ves lágrimas, si tiene los ojos hundidos, si sus manos y pies se sienten fríos, si está ansioso y si el punto blando en la cabeza de tu pequeño se ve hundida, debes buscar ayuda médica de inmediato.

La deshidratación en bebés es tratable pero si no lo haces a tiempo puede poner en riesgo la vida de tu chiquito. El tratamiento para un pequeño deshidratado varía dependiendo de la gravedad de su caso así como su edad; puede ir desde la recomendación de que tome leche con mayor frecuencia cuando es muy pequeño, el que tome algún líquido electrolítico o suero hidratando si es mayor, o hasta recibir líquidos de forma intravenosa.

Pero antes de llegar a esto es muy importante saber que la deshidratación se puede prevenir y ahorrarnos la preocupación de ver a nuestro bebé pasando un mal rato. Lo más importante es que tu pequeño esté súper hidratado, por lo que hay que ofrecerle muchos líquidos sobretodo en días soleados o cuando esté enfermito.

Ten siempre en casa el agua para bebés destilada de H-E-B Baby, y también lleva su versión más pequeña en la pañalera para estársela dando a tu pequeño durante el día. Si es mayor de seis meses se recomienda darle alrededor de cuatro onzas de agua al día, y si ya come sólidos ir poco a poco incrementando esta dosis de líquido vital. Y si tu bebé es menor puedes preguntarle a su pediatra si puedes o no darle agua y en qué cantidad.

Evita darle a tu bebé bebidas carbonatadas y dale juguitos naturales en su lugar. Se aconseja que un bebé tome de 4 a 6 onzas de jugo al día, y si lo prefieres puedes rebajar con agua y llegar hasta las 8 onzas.

Una gran opción de jugos para bebé son los de H-E-B Baby que no solo son deliciosos, también están hechos con 100% fruta real con distintos sabores que tu bebé amará. No tienen colorantes ni saborizantes artificiales, y tampoco azúcar añadida. Además cubren el 100% de las necesidades diarias de vitamina C de tu pequeño y las puedes encontrar en distintos sabores como frutas mixtas, uva, pera y manzana.

Recuerda que en esta temporada de días calurosos es importante que nuestros pequeños siempre tengan a la mano aguas o jugos que puedan estar tomando regularmente. Vete preparando en casa y nunca salgan sin uno en su mochilita o pañalera.