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Estás embarazada y llegó la temporada invernal, ¡no te preocupes! Si tomas en consideración algunos detalles, podrás disfrutar el sentir crecer a tu pequeño en tu vientre aún cuando llueva o caiga nieve allá afuera.

El embarazo es un momento único en el que podemos sentir crecer dentro de nosotras a ese pequeño que ya queremos conocer, pero muchas veces las condiciones climáticas de allá afuera pueden hacernos pensar dos veces al tomar decisiones tan sencillas como salir a hacer el súper.

¡No pasa nada! Es posible disfrutar el embarazo en los meses invernales y con la ayuda del Dr. Diego Benavides, especialista en Neonatología, Nutrición Clínica Infantil y certificado en Lactancia Materna, te contamos qué cosas cuidar para sentirte segura durante esta etapa, aunque las cosas se pongan frías de repente.

Algo que debes cuidar si estás embarazada en invierno, es el contagiarte de resfriados, bronquitis y hasta influenza. Recuerda que durante el embarazo tu sistema inmunológico puede estar un poco debilitado por lo que eres más propensa a enfermarte.

Si estás embarazada junto a niños y ancianos te encuentras en el grupo de riesgo de estas enfermedades, por lo que te recomendamos redoblar esfuerzos para no contagiarte.

Además, debido a tu estado, no puedes tomar medicamentos fuertes sin el riesgo de afectar a tu bebé. Por lo tanto, evita el contacto con personas enfermas a toda costa, lávate bien las manos regularmente, toma vitaminas y evita los cambios bruscos de temperatura.

Aun cuando afuera haga frío es posible que puedas salir a caminar o ejercitarte moderadamente, pero cuida hacerlo bien cubierta y cómoda, tratando de mantener estable tu temperatura corporal y no sobreexponerte al frío (¡solo sal un ratito!).

Es importante que te muevas y respires aire fresco, evitando el sedentarismo y comer de más, pero cuida mucho que los lugares a donde vayas no estén en terrenos inestables o resbaladizos para que no corras el riesgo de caerte pues puede ser muy peligroso.

¡Y no todo es malo! Estar embarazada en temporada invernal tiene sus ventajas como que el frío hace más difícil la aparición de várices, y ayuda a que no te sientes tan pesada al caminar o moverte, a diferencia de hacerlo bajo los rayos del sol. Además, es probable que no retengas tantos líquidos evitando los molestos pies hinchados de los últimos meses del embarazo.

¿Conoces alguna otra ventaja o cuidado que hay que tomar en el embarazo invernal? Cuéntanos en la sección de comentarios, ¡queremos leerte!