Poco a poco, tu bebé irá creciendo, esto puede reflejarse al detectar o sentir en su boca la aparición de sus primeros dientitos. Conoce todo lo que debes saber sobre los dientes de leche, así como su papel en el desarrollo de tu pequeño.

El crecimiento de tu bebé no se detiene y una clara señal de su desarrollo es la aparición de sus primeros dientitos. A éstos se les conoce como dientes de leche o dientes temporales, ya que no lo acompañarán toda la vida.

Estos aparecen entre el sexto y noveno mes de vida de tu pequeño, aunque hay excepciones y pueden salir después de este periodo.

Cuando tu pequeño cumpla los tres años de edad, ya le habrán salido todos sus dientes de leche. Pero, ¿sabías que éstos empiezan a desarrollarse desde mucho antes?

De hecho, están presentes desde que el bebé es un embrión, haciéndose visibles hasta los primeros años de vida. Al momento de caer, cuando tu niño tenga cinco o seis años, serán sustituidos por los dientes permanentes.

A pesar de solo acompañar a tu pequeño por algunos años, los dientes de leche son muy importantes ya que permiten que mastique correctamente, desarrolle el habla y prepare el espacio para los dientes permanentes.

Los primeros dientes en salir serán los incisivos centrales inferiores (el par frontal inferior), seguidos de los incisivos centrales superiores (el par frontal superior); siguen los incisivos laterales superiores y luego los incisivos laterales inferiores.

Posteriormente, se desarrollan los molares superiores e inferiores; después, aparecerán los caninos superiores y luego los inferiores. Por último, saldrán los segundos molares inferiores y las segundas muelas superiores. Y es entonces cuando tu pequeño puede presumir una sonrisa completa, con todos sus lindos dientecitos.

¿Cómo saber si a tu bebé ya le están saliendo sus dientes de leche?

Si tu pequeño ya está en la edad de desarrollar su primera dentadura, puede presentar algunos síntomas: Si se mete los deditos o el puño a la boca con frecuencia; si muestra muchas ganas de morder cosas; si babea más de lo normal; si se encuentra irritable o de mal humor; si presenta fiebre ligera; si sus encías están inflamadas o si notas que tiene hambre pero no quiere tomar leche, es posible que sus primeros dientes estén a punto de salir.

Lo que puedes hacer para ayudarle es darle una mordedera (mejor si es de líquido y la enfrías en el refrigerador), frotar sus encías suavemente con la mano fría, darle los alimentos fríos y consentirlo en esta etapa en la que puede sentirse un poco molesto e incómodo.

Si crees que sus molestias persisten, consulta soluciones adicionales con tu pediatra.

Conoce todo sobre tu bebé en este espacio creado solo para ti. ¡Sigue leyendo!