El cráneo de nuestros bebés es súper flexible justo después de nacer, por lo que de no llevar a cabo algunos cuidados podría llegar a verse plana o asimétrica. Hoy te contamos sobre la plagiocefalia y cómo evitarla.

¿Sabías que la cabeza de tu pequeñito podría deformarse en sus primeras semanas de vida? Suena muy aparatoso pero en realidad se trata de una condición muy común llamada plagiocefalia, mejor conocida como síndrome de la cabeza plana. Y es que siendo la cabecita de los bebés más jóvenes súper tierna y blandita, al ocurrir cierta presión externa esto produce una desviación o asimetría, que aunque puede ser algo llamativa es inofensiva.

Existen varios tipos de plagiocefalia siendo la más común la posicional causada cuando un bebé pasa mucho tiempo en cierta posición que presiona cierta parte de su cráneo. Esto ocurre muy seguido ya que al acostar a nuestros bebés boca arriba (la única manera recomendada por su seguridad) ocurre un aplanamiento en la parte en la que du cabeza toca con el colchón que puede ser atrás o aun lado. Un dato peculiar es que la plagiocefalia posicional afecta más el lado derecho de tu bebé que al izquierdo.

Otras formas en las que tu bebé puede desarrollar plagiocefalia es desde antes de nacer, dándose más en embarazos múltiples (hay menos espacio) o si la cabecita de tu bebé está en las costillas de la mamá.

También hay que tomar en cuenta que muchos pequeños bebés que nacen via parto vaginal presentan una cabeza deforme, consecuencia de haber pasado por el estrecho canal vaginal de la mamá. Afortunadamente esa cabecita cónica no durará mucho: en alrededor de seis semanas la cabeza del bebé regresa a su estado natural.

Entre más duerma tu bebé, sea más cabezón, sufra tortícolis o haya nacido prematuramente, más probabilidad hay de que desarrollo plagiocefalia posicional. Y como tu chiquito no desarrollará el control de su cabeza hasta los tres meses de edad, es muy importante que le ayudes a cambiar de posición.

Afortunadamente, cuando tu bebé alcance los 6 meses de edad y empiece a gatear y a sentarse por sí mismo, su cabeza irá tomando de vuelta su forma redonda. Pero de todas maneras habla con su doctor para revisarlo y descartar sea algo más severo. Si ese es el caso es probable que tu pequeño tenga que usar un caso o banda por un tiempo, para ayudarle a moldear su cabeza, así como recomiende fisioterapia. Entre más rápido actúen mejor ya que la cabeza de tu bebé se irá haciendo menos maleable y más difícil de cambiar.

Si este artículo te gustó por favor compártelo, y sigue leyendo todo lo que hemos preparado para ti en este espacio.