Por Staff H-E-B Babies

Ayuda a respirar mejor a tu bebé cuando su nariz esté congestionada, usando un aspirador nasal, y sigue esta serie de recomendaciones que lo harán sentirse mejor.

Cuando tu pequeño se resfría o sufre de alergias es muy probable que su nariz se congestione, llenándose de mucosidad que podría dificultar su respiración. Hay que recordar que los recién nacidos y bebés pequeños solo pueden respirar por la nariz, no por la boca, lo que hace más grande la molestia si su nariz está tapada.

Además de la incomodidad, si la nariz de nuestro bebé no es liberada de las secreciones, pueden irse formando bacterias y complicando la situación de tu pequeño, siendo posible que se presenten inflamaciones, como las molestas otitis, sinusitis y bronquitis.

¿Qué podemos hacer entonces? Lo mejor es remover periódicamente la mucosidad de la nariz de nuestro bebé, cosa que pudiera parecer fácil pero puede ser una tarea retadora, ya que nuestros pequeños aún no pueden sonarse la nariz por sí mismos.

Es aquí donde se necesita de succión para extraer todo eso que impide que nuestro chiquito respire cómodamente, y una forma muy práctica de hacerlo es utilizando aspiradores nasales; pequeños aparatos diseñados para aliviar la congestión nasal de forma rápida y sencilla.

Hoy en día existen muchos tipos de aspiradores nasales; desde los tradicionales en forma de embudo, los de boquilla en los que tú realizas y controlas la succión con tu boca, y hasta los de motor, que están disponibles en hospitales. Independientemente del aspirador nasal que uses, verifica que la succión no lastime las membranas nasales de tu bebé, usando productos previamente probados clínicamente.

La succión debe ser suave para que no dañe los oídos de nuestro pequeño. Y una vez utilizado, es importante cambiar el filtro de nuestro aspirador nasal así como hay que lavar y secar bien esta útil herramienta.

La limpieza nasal la puedes realizar después de bañar a tu bebé, cuando la mucosidad está más suave y desprendida. También es bueno hacerla antes de que tu pequeño coma o duerma, para ayudarle a respirar mejor. Además, es recomendable hacerlo entre dos personas, pero si por alguna razón no te es posible, pueden envolver a tu bebé en una toalla para que no se mueva tanto.

El uso del aspirador nasal infantil lo puedes complementar con suero fisiológico, agua salinizada y humidificadores para el ambiente. Los aspiradores nasales son especialmente útiles cuando los moquitos de tu chiquito son muy densos y necesitan un poco más para poder salir.

Si necesitas ayuda para usar un aspirador nasal o tienes dudas respecto a cierto producto, platica con el pediatra para que te enseñe cómo utilizarlo de forma efectiva y segura.