Por Staff H-E-B Babies 

La música es una herramienta muy importante en el neurodesarrollo de nuestro pequeño. Aquí te compartimos algunas recomendaciones y datos a tomar en cuenta.

Primero, y lo más importante, compartir música con niños pequeños es una maravillosa forma de dar amor y de rodearlos en un entorno de sensaciones y emociones. La música y las experiencias que ésta brinda apoyan la formación de importantes conexiones neuronales que se están estableciendo durante los primeros tres años de vida.

Lorena Leal Isida, directora y maestra de CALI Educación Musical Suzuki, nos platica los beneficios de un entorno musical desde edad temprana y cuáles habilidades podemos desarrollar a través de la música. Habilidades Socio-emocionales.

Las clases de Educación Musical Temprana ofrecen una experiencia social, ya que se comparte la música con otros niños y adultos, se fomenta el tomar turnos al tocar un instrumento musical y los niños aprender a respetar los turnos de otros, de manera que se forma una base para las relaciones afectivas. 

En estas clases se da la oportunidad de aprender y practicar la autorregulación ya que las canciones y actividades ayudan a que el niño pueda estar en un entorno de calma dando lugar a conocer sus emociones y así lograr la autorregulación. Se les rodea en un entorno de respeto y seguridad donde los padres y maestros son alentadores y reconocen los pequeños logros cuando el niño toca un instrumento o hace una actividad, de esta manera los niños desarrollan su autoestima y la confianza en ellos mismos.

Habilidades físicas.

La música es una actividad física ya sea por cantar, bailar, tomar una baqueta o aplaudir; esto tiene un impacto en el desarrollo motor fino y grueso. Algunas de las habilidades físicas que se logran son:

  • Equilibrio
  • Conciencia corporal
  • Coordinación bilateral (cruzar la línea media – usar ambos hemisferios del cerebro)
  • Bailar/Aplaudir al ritmo o pulso de una canción
  • Marcar el pulso o ritmo con los dedos
  • Pinza chica y grande (al tomar baquetas e instrumentos)

Habilidades cognitivas.

La música ofrece oportunidades para practicar patrones, aprender conceptos matemáticos y desarrollar habilidades de pensamiento, siempre y cuando sea en un entorno divertido y positivo, dando las herramientas para que los niños logren hacer música, ofreciendo actividades atractivas para los pequeños. Algunas habilidades cognitivas que se desarrollan son:

  • Contar
  • Patrones y secuenciación
  • Pulso estable
  • Memoria
  • Imaginación y pensamiento simbólico
  • Adquisición de lenguaje
  • Aprendizaje de idiomas
  • Conciencia fonológica

La música juega un papel poderoso en la vida de los niños pequeños. A través de la música, los bebés y los niños pequeños pueden llegar a comprenderse mejor a sí mismos y sus sentimientos, aprender a descifrar patrones y resolver problemas, y descubrir el mundo que los rodea de maneras ricas y complejas. Lo más importante es que compartir experiencias musicales con las personas que aman hace que los niños muy pequeños se sientan apreciados e importantes.