La pica te hace tener antojos de cosas que no son siquiera consideradas alimentos. Conoce más sobre este curioso desorden alimenticio entre las mujeres embarazadas.

Cuando estamos embarazadas no debe extrañarle a nadie vernos mezclar alimentos que en ningún otro estado pensaríamos combinar, pero cuando en lugar del antojo de pepinillos sobre una crepa dulce, lo que deseamos con toda el alma es morder hielos, comer tierra o devorar gises, lo que estamos presenciando es el poder de la pica. Con la ayuda de Bárbara Valdez y Jessica de Villa, cofundadoras de Two Healthhoy te contamos en qué consiste la pica, qué la causa y cómo puedes tratarla.

Primero que nada hay que saber de qué se trata la pica. El nombre de esta padecimiento proviene del vocablo latín que significa ‘urraca’, un animal conocido por robar e ingerir sustancias no comestibles. La pica no es un desorden nada nuevo: fue Hipócrates el primero en dar una descripción escrita de la pica al rededor de los años 400 A.C.

Se trata de un desorden alimenticio en el que la persona afectada tiene un gran deseo por consumir de forma intencional materiales o sustancias que no son consideradas como alimento por más de un mes. Esto quiere decir que si de forma accidental alguna vez probaste la tierra esto no sería considerado pica; tampoco el comportamiento exploratorio de los niños que se meten todo a la boca y lo prueban. La pica es más frecuente en mujeres embarazadas, seguidas de los niños.

No hay una causa exacta que provoque la pica. Lo que es cierto es que se ha relacionado con respuesta al estrés, al hambre, a trastornos gastrointestinales como náuseas y acidez, a deficiencia de nutrientes como el hierro, calcio y zinc, así como a la protección de toxinas o patógenos.

Hay una enorme lista de sustancias con las que se asocia la pica, pero si nos vamos en orden de importancia podemos nombrar la pica de tierra (llamada geofagia), de almidones crudos (amilofagia), de hielo (pagofagia), así como de carbón vegetal, ceniza, papel, gis, tela, talco para bebés, café molido y hasta cáscaras de huevo. Casi siempre se trata de sustancias no muy peligrosas, aunque existe también la pica de materiales tóxicos como la pintura, la arena, el jabón y el pegamento, que no se debe descuidar.

Aunque no hay mucha explicación de porqué una persona siente la necesidad y antojo de comer cierta sustancia como las anteriores, hay algunos indicios.

Por ejemplo, el comer tierra o almidones crudos podría darse como protección de toxinas y agentes patógenos; y el comer hielos podría sugerir deficiencia de hierro.

Si te has sentido identificada con esta lectura, lo mejor es que sean muy honesta con tu doctor y le platiques sobre estos antojos poco convencionales, para que pueda brindarte el mejor tratamiento. Lo más usual para estos casos son los suplementos de nutrientes, consultas nutricionales o tratamientos psicológicos para que poco a poco vayas superando este desorden y sintiéndote mejor.

¿Has sufrido de pica durante tu embarazo? Cuéntanos en la sección de comentarios. ¡Queremos leerte!