Por Staff H-E-B Babies

Aunque es lo más recomendado, a veces se complica alimentar a nuestro bebé únicamente con leche materna. Hoy te contamos sobre la lactancia mixta y de cómo es una opción válida para que tu pequeño esté bien nutrido.

Los beneficios que la leche materna le da a tu bebé son enormes e indiscutibles. Pero existen casos especiales en los que como mamá te puedes ver obligada a suplementar la leche materna con leche de fórmula para asegurarte de que tu pequeño reciba los nutrientes que necesita en esta etapa tan importante de su vida.

A esto se le llama lactancia mixta, una alternativa súper útil cuando por enfermedad (tuya o de tu bebé), producción insuficiente de leche, nacimiento de varios bebés a la vez, regreso al trabajo, o situaciones personales no te es posible darle pecho a tu chiquito en cada toma. Al continuar dándole leche materna a tu pequeño, aunque sea en dosis menores, de todas formas sigues protegiéndolo con anticuerpos súper valiosos, así que la lactancia mixta es una opción muy válida.

Existen dos tipos de lactancia mixta: la simultánea, en la que tú como mamá ofreces primero el pecho a tu bebé y si no llenó suplementas con fórmula; y la alterna, en la que vas por turnos: en una toma practicas lactancia materna y en la que sigue das biberón con fórmula.

Si crees que la lactancia mixta es la opción correcta para ti y tu pequeño algunas recomendaciones que te podemos dar son las siguientes:

– Procura poner la leche materna por encima de la fórmula, esto es, ofrecerle ambos pechos a tu bebé cuando tenga hambre y hasta después el biberón.

– Utiliza el sacaleches, pues además de estimular tu producción de leche y brindarte alivio, también te puede permitir almacenar más leche materna, muy útil para cuando no estés físicamente con tu bebé.

– Ve poco a poco: de ser posible dale uno o dos biberones de fórmula a tu pequeño a la semana y pausadamente ve aumentando hasta llegar a varios biberones al día, cuidando extraerte para no afectar tu producción.

– Cuida los productos que le des a tu pequeño, buscando las fórmulas cuyo sabor se asemeje más a la leche materna, un biberón con un flujo de leche que no genere vacío y tetinas anatómicas diseñadas para parecerse a los pezones.

Tal vez tu pequeño batalle para aceptar el biberón al principio, así que una buena forma de lograr que la quiera es hacer que tu pareja u otro familiar se lo ofrezca.

También debes saber que como la leche materna se digiere muy rápido, al introducir leche de fórmula tu pequeño se sentirá lleno por más tiempo. Así también la apariencia de su popó variará en color, textura, aroma y periodicidad. Y existe una probabilidad de que después del biberón el pequeño rechace el pecho, pues es menos trabajo tomar leche de biberón. Tú no te desanimes y sigue ofreciéndoselo a tu pequeño cada que puedas.

Platica sobre la lactancia mixta con el pediatra para que te cuente más, además de que te recomiende la leche de fórmula ideal para tu bebé. Y si notas que tu pequeño presenta vómito, diarrea, ronchitas, está muy irritable o tiene mucho gas después de tomar cierta fórmula, es probable que no le esté cayendo bien, así que déjale de dar esa marca y llévalo a consultar. ¿Te fue de utilidad este artículo? ¡Compártelo! Y sigue leyendo más temas de interés en H-E-B Babies