Por Staff H-E-B Babies

Por generaciones el chocolate ha sido un alimento favorito de chicos y grandes, pero es importante tener en cuenta cuáles son sus efectos para poder medir el consumo de esta delicia, sobretodo cuando se trata de niños.

¿A quién no le gusta el chocolate? Seguro hay algunas excepciones pero a la gran mayoría de la gente le fascina el sabor de este “alimento de los dioses” que los mayas le regalaron al mundo. Y aunque en general el chocolate es una opción deliciosa qué consumir, hay que hacerlo de manera moderada, y esto aplica con énfasis cuando se trata de los más pequeños. Y es que gracias a su composición alta en azúcares y cafeína, se recomienda no darlo a niños menores de dos años de edad. A continuación te compartimos más sobre el chocolate y sus efectos en los niños para entender cómo disfrutarlo de forma controlada.

El chocolate está compuesto principalmente por cocoa, azúcar y leche, que incluye grasas, siendo una excelente fuente de energía para tu pequeño. Además, los granos de cocoa tienen antioxidantes que se hacen cargo de los radicales libres, ayudan a prevenir enfermedades y tienen propiedades que retardan el envejecimiento. Consumir chocolate tiene un efecto en las hormonas que regulan el humor, como la serotonina, llevándola a un buen nivel y liberando endorfinas lo que hace que al comerlo tu pequeño se sienta contento.

Además, el chocolate oscuro puede ayudar a que tu pequeño se concentre mucho mejor, mejore en su pensamiento matemático y pueda retener más información, ya que su consumo dispara la presencia de flavonoides en el hipocampo de su cerebro. El chocolate también previene la inflamación y mejora las propiedades coagulantes de la sangre, dándole un empuje a la insulina. Se recomienda combinar el consumo de chocolate oscuro para obtener flavonoides, y de chocolate blanco que es reducido en cafeína, creando un buen balance.

El chocolate oscuro es una de las opciones más saludables de chocolate ya que contiene fibra soluble y minerales como selenio, zinc, potasio, magnesio, cobre y hierro, además de triptófano, que revitaliza y reduce el estrés al instante. Y contrario a lo que se piensa, el chocolate reduce la presencia de placa por lo que no es el enemigo de los dientes. Es mejor que los niños coman raciones pequeñas de chocolate como refrigerio, en lugar de frituras.

Y aunque el chocolate puede ser una buena opción hay que tener en cuenta de que su consumo excesivo tiene graves consecuencias. Gracias a la cafeína, el abusar del chocolate puede causar insomnio algo que daña mucho a los pequeños que necesitan descansar bien todos los días. El comer grandes cantidades de chocolate aumenta el riesgo de obesidad infantil así como de diabetes tipo 2. El azúcar refinada presente en los chocolates tiene un efecto en la adrenalina de tu niño, pudiendo llevar a la hiperactividad. Las propiedades diuréticas de la cafeína pueden hacer que tu pequeño orine demasiado. Comer demasiado también puede hacer que rechacen otras opciones de alimentos saludables, haciéndose adictos al dulce sabor del chocolate.

Además de ser cuidadoso con la cantidad de chocolate que le ofreces a tu pequeño, si éste es intolerante a la lactosa o tiene alergias es preferible evitar este alimento ya que contiene leche, y muchas veces también nueces y sabores adicionados. Está bien darle a nuestros pequeños algo dulce y delicioso de vez en cuando, siendo el chocolate una opción que seguro amarán, y supervisando que su consumo sea moderado y esporádico; de esta forma te aseguras de que tu chiquito aproveche los beneficios de este alimento milenario, dejando fuera sus posibles desventajas.

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