¿Será verdad que lo que comemos influye en la cantidad de leche que producimos? Entérate hoy si se trata de uno de los mitos del embarazo o de una realidad.

Probablemente has escuchado que comer esto o lo otro te ayuda a producir más leche cuando estás lactando. Recomendaciones vuelan sugiriéndonos ingerir ciertos alimentos para poder tener bien satisfechas las pancitas de nuestros pequeños. Hoy con la ayuda de la Lic. Daniela Cárdenas, asesora en lactancia y fundadora de María Lactanz, te decimos de una vez por todas si en verdad existen productos alimenticios que te ayudan a producir más leche, o si se trata de solo un mito del embarazo.

Empecemos por darle nombre a las cosas. Y es que a los alimentos, hierbas y sustancias farmacológicas a las que se les atribuyen propiedades para ayudar a producir más leche se les conoce como galactogogos.

Ahora, cuando existe una producción de leche que es insuficiente antes de cualquier cosa lo que se tiene que tener claro es si se trata de algo real o es solo algo percibido. Y es que en muchos casos solo se percibe que no producimos leche suficiente, pero no siempre es el caso.

Si la insuficiencia es real, lo que hay que hacer es identificar la causa o causas del problema para poder corregir. Si esto no se realiza y no se hace un plan de corrección de la causa no hay galactogogo (ni siquiera farmacológico) que pueda ser una solución.

Pueden existir muchas causas para no producir suficiente leche, lo que se necesita es un estímulo frecuente y eficiente. ¿Esto qué quiere decir? Que entre más te pegues al bebé y él más rápido succione y vacíe tu pecho, más leche y más rápido vas a poder producirla.

En cuanto a los alimentos, en realidad no existe evidencia científica que asegure que algún alimento incremente la producción de leche materna. Lo que sí sucede es que los alimentos que son ricos en carbohidratos como los atoles, semillas y granos aportan nutrientes y calorías que la madre necesita de forma básica para funcionar bien. Comer de más no va a incrementar la producción de leche.

En general, la dieta de una madre lactante debe contener un 50 – 55% de carbohidratos que provengan de buenas fuentes, como la avena, 12 – 15% de proteínas y 20 – 30% de grasas buenas.

¿Y cuáles son los galactogogos comunes? Entre ellos se encuentran la avena, las semillas de sésamo, la levadura de cerveza, el amaranto y los atoles. Ninguno de estos alimentos, con excepción de la levadura de cerveza, tienen estudios científicos sobre sus efectos en el aumento de la producción de leche materna.

Las hiebras más utilizadas para estos fines ingeridas en forma de suplemento o té son el fenogreco, hinojo, moringa olífera, alfalfa, marshmellow root, milt thistle, nettle, shatavari, malunggay, dill seed, blessed thistle, coriander y té ixbulac, entre otros. De entre todas estas solo la moringa, el milk thistle y el té ixbulac tienen estudios científicos.

De hecho, la alfalfa en forma de complemento está contraindicada, así como el hinojo en grandes cantidades, el cual nunca debe usarse en forma de aceite esencial ni tomar pastillas además del té, pudiendo tener un efecto negativo sobre tu pequeño.

Tampoco es recomendable usar aceites esenciales directamente en el pecho, pues de trata de dosis ultra concentradas y potentes, que pueden acabar en el sistema de tu bebé.

Entre las medicinas utilizadas como galactogogos están la metoclopramida y la domperidona, siendo esta última la más segura al no tener riesgo de efectos secundarios neurológicos como la depresión postparto. La domperidona sí ha sido evaluada de forma científica pero si no es utilizada con un plan en el que tu pequeño haga un vaciado frecuente y eficiente de tus pechos, no funcionará. Y lo más importante es que siempre sea utilizada bajo supervisión médica, y con un plan diseñado solo para ti por un especialista en lactancia.

Podemos entonces concluir que los alimentos para producir más leche son un mito más del embarazo, y que lo mejor siempre será acudir con un especialista para que nos asesore en el tema a fondo.

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