En invierno es muy importante mantener el sistema inmunológico de tu pequeño fuerte, y su dieta tiene un papel crucial para lograrlo. Te compartimos los cinco alimentos que no puedes dejar fuera de su plato en esta temporada. ¡Toma nota!

Tos, dolor de garganta y narices tapadas abundan en todos lados apenas empiezan a bajar las temperaturas por lo que mantener en óptimas condiciones el sistema inmune de nuestros bebés y niños pequeños se vuelve prioridad. Un excelente aliado para llevarlo a cabo se encuentra en nuestra cocina. 

Además del ejercicio, el descanso y el llevarlos bien cubiertos, los alimentos que le damos a nuestros niños pueden ayudarles a reforzar sus defensas para hacerle frente a virus y enfermedades típicas de la llegada del clima frío sin problema. Hoy te compartimos cinco alimentos básicos que con sus distintos beneficios y propiedades ayudarán a tus pequeños a protegerse o recuperarse en esta época.

 

  1. Naranja

 

Además de ser deliciosas y jugosas, las naranjas están llenas de vitamina C, folatos y tiamina, un combo que ayuda a fortalecer el sistema inmune y evitar resfriados. Córtalas en segmentos pequeños y asegúrate de quitarle las semillas y tallos duros antes de ofrecérselas a tu chiquito. Si tu bebé apenas está comiendo sólidos puedes pelarlas y dejar solo la pulpa suave para que prueben. Que este dulce cítrico y otros como la mandarina, la toronja y el kiwi no falten en casa.

 

      2. Miel de abeja

 

Además de tener un sabor dulce extraordinario la miel de abeja está llena de vitaminas como la C, B1, B2, B3 y B5, minerales como el fósforo, magnesio, hierro, silicio, manganeso, yodo, zinc, y también ácido fólico. La miel es excelente para mitigar las molestias de la tos seca, así como es una fuente natural de energía. Eso sí, jamás le des miel de abeja a un bebé de un año o menor, pues puede provocar botulismo, una enfermedad muy peligrosa.

 

        3. Yogurth

 

Un alimento imprescindible en invierno son los yogures y es que sus lactobacilos refuerzan la flora intestinal y las mucosas digestivas, las que se encargan de ayudar a que el cuerpo procese los nutrientes que recibe. Opta por darle a tu pequeño yogures naturales, mezclando en ellos frutas finamente picadas, cereales y miel (de abeja si es niño mayor), en lugar de yogures con azúcares añadidos.

        4. Lentejas

 

Un plato calientito de lentejas es una comida ideal para tu pequeño en invierno, ya que contienen fibra, vitamina B, zinc, selenio y hierro. La lentejas facilitan la digestión y tienen un efecto antioxidante, así como previenen la anemia. Su forma y consistencia facilita la masticación y es una fuente deliciosa de proteínas. ¡Buenas por donde las veas!

 

        5. Agua

 

No solo es importante mantener a los chiquitos bien hidratados durante el verano, también en invierno necesitan tomar agua frecuentemente, lo que les ayudará durante este clima seco. Además, tomar agua ayuda a disolver la mucosidad y mantener en buen estado las vías respiratorias, protegiéndolas de infecciones comunes.

¿Cuál es el alimento favorito de tu pequeño en invierno? ¿A qué le ayuda? Cuéntanos en la sección de comentarios, y no olvides que siempre es bueno estar al pendiente con su pediatra. Cuéntanos tus comentarios,¡queremos leerte!