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Si estás buscando embarazarte hay factores que debes cuidar y uno muy importante es tu alimentación. Hoy te platicamos qué comer para que tu cuerpo esté listo para darle la bienvenida a un futuro bebé.

Somos lo que comemos, y cuando estamos embarazadas nuestros pequeños también son parte del grupo. Y es que nuestra alimentación tiene un efecto directo en lo que recibe ese bebé que poco a poco se desarrolla dentro de nosotras, por lo que es vital pensar bien qué estamos invitando a nuestro cuerpo, si planeamos embarazarnos pronto o ya estamos ahí.

La placenta toma nutrientes, oxígeno y agua de la sangre de la madre, así que entre mejor te alimentes más nutres llegarán a tu bebé.

Con la ayuda de Adriana González, especialista y asesora de NANTI Prenatal, hoy te compartimos algunas recomendaciones para mejorar tu alimentación y afectar positivamente al bebé que planeas tener, o que ya estás esperando con ansias.

Empezamos por lo primero, y esto es saber que una alimentación saludable está basada en la comida real. Por comida real nos referimos a todos los alimentos dentro de la pirámide nutricional, dejando fuera la comida procesada y los snacks, los cuáles te pueden llenar pero en realidad aportan muy pocos o nada de nutrientes a tu cuerpo, y un exceso de grasa saturada, azúcar refinada y sal, que no aportan nada a tu salud.

Si vas a comer lácteos y huevos procura que éstos sean orgánicos y naturales. Igual pasa con el pollo. Si te es posible consumir pollo orgánico, huevos de granja y leche fortalecida será mejor para tu bebé. Recordemos que una nueva vida se está creando dentro de nosotras y todas queremos darle lo mejor a nuestro bebé.

Asegúrate de comer cereales integrales y vegetales verdes, que contienen complejo B y ácido fólico, lo cuál ayudará a desarrollar el sistema nervioso de tu pequeño. La chía, las nueces y las semillas te darán Omega 3, necesario para el desarrollo de su cerebro. El ajonjolí y las leguminosas son ricas en calcio para su tejido osteomuscular.

Fortalécete con el hierro de las leguminosas y los vegetales verdes, obtén vitamina C de los frescos cítricos y el importante zinc de la semilla de girasol.

Cuida tu consumo de pescado y mariscos sobretodo si están crudos, como en algunos platillos orientales. Si un platillo no fue cuidado podría provocarte infecciones intestinales las cuáles son graves cuando estás embarazada pues los cólicos y la diarrea podría ocasionar contracciones. En su lugar te recomendamos comer salmón bien preparado, una gran fuente de calcio y vitamina D.

Además, trata de evitar comer en lugares donde no estés segura de la higiene con la que se preparan los alimentos, como en los taquitos callejeros. A veces es el cilantro mal lavado lo que podría provocarte una infección estomacal.

Hay que saber que los alimentos en sí nunca van a compensar todas tus necesidades de vitaminas y minerales. Estés embarazada o estés intentando estarlo, ve familiarizándote con suplementos alimenticios donde puedas conseguir un refuerzo de hierro, omegas, distintas vitaminas y calcio.

Además, puedes ir con un nutriólogo para que te ayude a definir una dieta ideal y las combinaciones de alimentos que más te benefician a ti y a tu pequeño. Por ejemplo, la carne, que tiene hierro, combinada con vegetales ricos en vitamina C, como el limón o el chile morrón, es una mezcla que facilita que se fije más el hierro en tu organismo.

Así, también es importante que  busques que tu alimentación sea muy colorida y variada, pues esto la hará mucho más nutritiva y hasta atractiva a la vista, lo cuál esperamos te abra el apetito.

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